04 noviembre, 2015

#LaRonda36: El precio de la cerveza en los bares


Adrían de Cerveza Rudimentaria, nos invita a reflexionar de nuevo en la Ronda acerca del precio de la cerveza en los bares de nuestro entorno, un tema que tiene su miga, después de quejarme amargamente por los 10 € que costaba una jarra de litro en el pasado Oktoberfest Barcelona 2015, que me parecen totalmente fuera de lugar.

En cuanto al día a día, me temo que no conozco con suficiente profundidad la situación de la hostelería como para aventurarme a lanzar una opinión contundente al respecto. Pero una de las cosas que siempre me ha llamado la atención de mi tierra, es la poca costumbre de poner un pincho o tapa con la cerveza, norma que se ha visto relegada casi por completo a algunos locales que regentaban gente que solía venir del sur de España y, en la actualidad, por bares regentados por la comunidad china. Ésto contrasta con gran parte de España, incluyendo Madrid, en el que la tapa con la caña es casi sagrado.

Un amigo preguntaba al dueño de un bar "Manolo" de toda la vida, típico de cualquier barrio obrero de clase media si de verdad, con lo que costaba una mediana estrella, algo así como 1.50 €, no podía poner cuatro olivas o unos cacaos para picar. La respuesta fue clara: no.., tengo que pagar un montón de impuestos, la terraza, el tal y el pascual...

Como digo desconozco la presión fiscal a la que estos establecimientos están sometidos, prevaleciendo el runrún de la calle de que un bar da bastante dinero si lo haces bien, a expensas de ser uno de los negocios más esclavos que existen para su propietario.

En cuanto a los nuevos locales modernos, pues la novedad de sus propuestas seguro que les ayuda a mantenerse con los precios, en mi opinión elevados para muchas personas. El valor de algo lo marca la gente que esté dispuesto a pagarlo, por lo que si tienen clientela y les va bien, pues obviamente el precio no debe ser el obstáculo.

Para mí, salir a tomar unas cervezas resulta caro, pues si sales con el peque y te tomas unas pintas y algo para picar, en muchos lugares te sale como salir a comer fuera, por lo que no es algo que solamos hacer muy a menudo.

Resumiendo: no me atrevo a decir que la cerveza sea cara, por no conocer todo el escandallo de pagos que debe realizar el propietario del bar, pero sí lo considero elevado, por lo que irse a tomar unas pintas de cerveza de buena calidad, personalmente no lo puedo hacer con la asiduidad que me gustaría.

PD: Sé que se me ha pasado el plazo de la Ronda del mes, he estado unos días muy perdido por temas laborales, pero espero volver en breve. De momento, me queda mucho que repasar de lo que habéis escrito y ya que tenía la entrada a medias, la acabo.

Saludos!




13 octubre, 2015

Aceptamos pulpo

Desde el 2 de octubre hasta el 11 fue fue el Oktoberfest Barcelona 2015, una especie de intento de emular el famoso festival germano. En un principio era bastante reticente a asistir, pues la oferta no era nada del otro mundo: Paulaner Heffeweisse, Salvator y Oktoberfest Bier; nada nuevo bajo el sol. El tema es que finalmente la idea de pasar un buen rato tranquilamente se impuso y nos acercamos a la tremenda carpa que habían montado en Montjuïc.

Como es habitual desde que somos papis, la asistencia a este tipo de eventos la hacemos al mediodía, aprovechando que es el horario más tranquilo y más adecuado para ir con los peques.


Al llegar no tuvimos problema alguno en sentarnos en una de las largas mesas y pedir tranquilamente nuestras consumiciones y un par de bocatas con diversas salchichas para acompañar el trago.



La cerveza estaba como en Múnich, a 10 € la jarra de litro y 6 € la de medio. Estaría bien comentarles a los organizadores que aquí NO cobramos como los alemanes, pero me imagino que sería como predicar en el desierto. Como la idea no es tampoco ponerse ciego, sino tomar algo tranquilamente, le economía sufre lo justo.

PROST!
A medida que pasaba el tiempo, y debido a la poderosa fuerza de la gravedad, que hacía que la cerveza bajase por nuestras gargantas en vez de quedarse pegada en el fondo de las jarras empinadas, el ambiente se fue haciendo más festivo y, una vez perdida ya la vergüenza, ya se veía algo más de desmadre.

Hay que decir que la organización ayudaba a crear buen ambiente, pues había concursos de mantenimiento de jarras, cantaban el cumpleaños de quien fuera, les hacían un detalle a las despedidas de soltero que había por allí, etc...; lo cual, siendo tan temprano, era de agradecer.

Así que aceptamos pulpo, pues pese a no tener ni punto de comparación con el original, sí que fue un evento entretenido y con buen ambiente, en el que pudimos disfrutar un poquito más de la cerveza.

Foto: Laura García


Salut!

06 octubre, 2015

Etiquetas de Bélgica

Tras el notable éxito (según las estadísticas de Blogger) de la señorita Frankisca Ner al presentarnos las (pocas) etiquetas alemanas que tenemos en nuestra pequeña colección, ahora es la sseñorita Moulefrite quien da el DO de pecho por las etiquetas belgas

Etiquetas belgas

02 octubre, 2015

IV Concurso Homebrewer EJDL

Por cuarta vez, los amigos de El Jardín del Lúpulo, en esta ocasión con La Tienda de la Cerveza nos invitan a participar en el IV Concurso Homebrewer, que repartirá un total de 2.500 € en premios entre los participantes. Os dejamos aquí toda la información al respecto.




Premios a los Homebrewer, la base de la cultura cervecera

La cantera del boom de la cerveza artesana en España se sitúa en los elaboradores que hacen cerveza en casa: los homebrewers. Y se acaba de convocar la cuarta edición del concurso con más repercusión a nivel nacional.

Por cuarto año consecutivo se convoca el Concurso Homebrewer organizado en esta ocasión por la web especializada en cerveza El Jardín del Lúpulo junto con La Tienda de la Cerveza, uniendo la experiencia de sus concursos y aumentando la dotación de premios para los cerveceros caseros participantes.

Hacer cerveza en casa es relativamente fácil y barato. Lo saben bien los cientos de personas que tienen esta afición. Muchos de ellos, con perspectivas de autoempleo y con ganas de emprender, se han lanzado al mercado tras montar pequeños obradores de cerveza y han creado algunas de las cervezas artesanas que tanto se ven últimamente.

Este es el caso, por ejemplo, de Arriaca, una micro-cervecería de Guadalajara que hace tres años ganó uno de estos concursos y hoy, ya profesionalizados, patrocina el primer premio de esta edición. Que es nada menos que la elaboración es sus instalaciones y posterior comercialización (con registro sanitario) de 2.500 litros de la receta ganadora.

Además, otros patrocinadores relacionados con el mundo cervecero, desde tiendas de material de elaboración (malta, lúpulos o instrumental) y de cervezas, revistas especializadas, marcas de cerveza artesana o importadores, así como locales cerveceros de toda España, hacen posible repartir premios por valor de más de 2.500 euros entre los concursantes.

Para elegir la mejor cerveza de todas las presentadas (un centenar en la última edición) el concurso cuenta con un excelente jurado compuesto por expertos cerveceros a nivel nacional e internacional, que han sido jueces en anteriores ediciones de este certamen o en otros concursos de España y Europa, como José Ángel Santiago, de Arriaca, David Castro, de Cervezas La Cibeles, Fernando Campoy, de Domus, Rodrigo Valdezate, de El Jardín del Lúpulo, y José Severiano o Bob Maltman, entre otros maestros cerveceros.

La convocatoria para presentar las cervezas caseras al concurso está abierta hasta el 22 de enero de 2016, para que puedan presentarse homebrewers (término inglés que designa al que elabora cerveza en su casa) de toda la geografía española, ya que entre los participantes hay aficionados tanto de Madrid como de Valencia, Castilla la Mancha, Castilla y León, Cataluña, Cantabria o Galicia, por citar las que más representación tienen.

Según el coordinador, Rodrigo Valdezate, con este concurso pretenden “potenciar la cultura cervecera de base. El homebrewing es la fuente de esta explosión de cerveza que estamos viviendo actualmente en el país, y una manera de dar a conocer un producto gastronómico bastante olvidado.”

Las bases completas y la forma de inscripción se pueden ver en la web oficial www.concursohomebrewer.es, junto con otras noticias, notas y eventos sobre el mundo de la cerveza.


Contacto:

30 septiembre, 2015

Moleskine Beer Journal

La era tecnológica lo ha invadido todo por la versatilidad y las obvias ventajas que nos ofrece, y el mundo de la cerveza se mueve mucho más que nunca por la red. El otro punto en constante expansión son las App para móviles, verdadero filón dorado para muchos.

Entre las relacionadas con la cerveza yo utilizo Ratebeer y el excelente My Beer Notes, de Adrián Mateos, donde apuntar las cervezas que vas probando. Pero para aquellos que crecimos con Heidi y Parchís, y que tenemos poco pelo en la cabeza, hay otras opciones mucho más nostálgicas: Moleskine Beer Journal.

He de reconocer que siempre me han encantado los cuadernos Moleskine, con su aire a Dr. Livingstone Supongo; los encuentro realmente bonitos. Su goma, el fuelle para guardar etiquetas, los separadores, etc... Pues entre las numerosas colecciones que han creado, existe la versión cervecera.

Diario para anotar, organizar y contar la pasión que sientes por la cerveza. Cualquiera que sea el tipo.
Contiene 5 secciones divididas por temas y 5 secciones con etiquetas que puedes personalizar; glosario de la cerveza, consejos sobre cómo servirla, tipos de jarras, apuntes sobre la degustación, fichas con instrucciones para preparar la cerveza en casa, espacio para tus recetas, tu cantina y tus direcciones preferidas; páginas en blanco para tus anotaciones; personaliza tu libreta con 202 etiquetas adhesivas a tu disposición.
Tapas enteramente grabadas, 3 marcapáginas y un doble bolsillo interno de fuelle. Formato grande, 240 páginas, papel  libre de ácidos.
A mí me lo regaló una amiga hace ya tiempo y, aunque para según que eventos es un poco grande, la verdad es que la sensación de la cubierta y el papel no hay pantalla táctil que la pueda emular. Además, en la web, Moleskine permite hacerse los cuadernos a medida (pagando, claro).

Sin duda un bonito regalo para los beerhunters.

23 septiembre, 2015

De Birras por el Mundo: Francia #2

Segunda tanda de las cervezas del verano, esta vez con protagonismo dual de cervezas parisinas y bretonas.



Cerveza: Nortmaen Blanche
Estilo: WitbierFabricante: Chapelle Northmaen
Apariencia:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Notas: Ligera y muy simplona. Lejos de las buenas wits
Aroma:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Sabor:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Eitqueta:➊ ➋ ➌ ➍ ➎¿Repetimos? No tiene gracia
Valoración final: ➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓



Cerveza: Porter Gourmande
Estilo: PorterFabricante: Brasserie du Grand Paris
Apariencia:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Notas: Cafetosa y especiada. Ligera y a la par muy sabrosa.
Aroma:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Sabor:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Eitqueta:➊ ➋ ➌ ➍ ➎¿Repetimos? Pues claro hombre!
Valoración final: ➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓



Cerveza: Crazy Hops Hop Session
Estilo: APAFabricante: Crazy Hops
Apariencia:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Notas: Pale fácil de beber, afrutada y ligeramente maltosa, con un amargor final medio.
Aroma:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➒ ➓
Sabor:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Eitqueta:➊ ➋ ➌ ➍ ➎¿Repetimos? Sí, y con sed a poder ser.
Valoración final: ➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➒ ➓



Cerveza: Rotten Skull
Estilo: IIPAFabricante: La Vallée de Chevreuse
Apariencia:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Notas: Una especie de blonde belga con final lupulado. Maltosa y dulzona. Su final amargo la hace bastante fácil de beber.
Aroma:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➒ ➓
Sabor:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Eitqueta:➊ ➋ ➍ ➎¿Repetimos? No, si hay otra opción.
Valoración final: ➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➒ ➓


Cerveza: Prieta Corsa
Estilo: ViennaFabricante: Pietra
Apariencia:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Notas: lager ambarina muy justita en todos sus aspectos, que según la etiqueta lleva castaña, aunque no dice donde.
Aroma:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Sabor:➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➑ ➒ ➓
Eitqueta: ➍ ➎¿Repetimos? No!
Valoración final: ➊ ➋ ➌ ➍ ➎ ➏ ➐ ➒ ➓

21 septiembre, 2015

¡Qué no te la den con queso!.... ¿O sí?

Es un hecho más que comprobado que el vino y el queso maridan muy bien, siempre que el queso sea bueno y el caldo también, claro...; no he visto a nadie elogiar las virtudes del quesito con Don Simón. Con la irrupción de la cerveza artesana en nuestras vidas y sus múltiples facetas gastronómicas, ha surgido una "nueva" tendencia: el maridaje de queso con cerveza.

Es muy común en países con tradición cervecera, sobre todo en Bélgica, acompañar la cerveza con queso. Las posibilidades de ambos productos, con sus múltiples variedades y su facilidad para la imaginación (y hasta la locura) en la creación de nuevas recetas, los hacen unos ingredientes perfectos para el maridaje, entendido como la búsqueda de una sensación que realce las virtudes que atesoran ya de por sí ambos productos por separado.

Volviendo a la clásica relación vino-queso, el saber popular siempre ha advertido de los efectos que un queso puede tener sobre el vino enmascarando sus defectos; de ahí el dicho que titula la entrada. En cuanto a la cerveza, ha surgido una línea que afirma que al contrario que esconder defectos, el queso realza las virtudes de la bebida. 

Ésto último ya se encargará el bloguero de la barba blanca y sus secuaces de desmentirlo con otro simpático vídeo, para tachar a los cerveceros de frikis falsos y la idea de mero postureo, pero eso es otro cuento.

El tema es que por mi cumpleaños me regalaron una cata-maridaje de queso con cerveza, en la conocida 2d2dspuma, en Barcelona. Finalmente ese día llegó y, por fin, pude disfrutar de mi regalo junto a un notable grupo de comensales.

Los protagonistas de esta historia eran Susana, en representación de la cerveza y Kike, un asturiano afincando en Barcelona desde hace años, responsable de Asturias País de Quesos. Entre ambos nos prepararon una cata muy especial.

Después de la introducción y las explicaciones de Kike, entramos en materia con las cuatro (más o menos) propuestas que tras intenso debate nos habían preparado. Éstas eran


Round 1. Burcarito tintilla ♥ Falken Double Dragon II

Es la primera de las catas y ya se nos saltan las lágrimas, no por la mezcla de olor de los cuatro quesos que Kike había preparado, sino por la etiqueta de la Double Dragon II, que nos recuerda que ya tenemos una edad (y una calvicie) avanzada. ¡Qué tiempos aquellos en el recreativo a 5 duros... y cuánta de nuestra paupérrima semanada se llevaron por delante los Zipi y Zape del Bronx!

Pero a lo que vamos....

 El queso: un queso de cabra bastante curado con corteza natural a base de sumergirlo en vino de Tintilla de Rota. El vino estaba claro (yo apostaba por un vino dulce), pero el sabor amargo y algo ácido del que dejaba al final despistaba un poco. De sabor intenso, seco y terroso, con el final comentado: me encantó. 
La cerveza: una Scotish Wee Heavy (estilo que desconocía por completo), caracterizada por un aroma intenso a maltas caramelizadas. En boca es muy dulce (una jartá) y con una fuerte presencia alcohólica, una combinación que no es para nada de mis preferidas.

El maridaje: era una combinación de libro. El queso escondía el alcohol de la cerveza y tras unos momentos de complicidad, quedaba un ligero sabor amargo fruto de los lúpulos y el queso. El problema, totalmente personal, es que es un tipo de cerveza que me empalaga enseguida, lo cual me lastraba el resultado final. Al resto de la mesa le gustó sin sorprender.

La Puntilla: No he podido resistirlo.



Round 2. Luna Negra ♥ Santa Pau Spontaneus Human Corrosion

El segundo asalto nos ofrece un bis a bis entre dos creaciones bastante especiales:

Foto tomada prestada
El queso: Luna Negra, un queso de cabra de Elvira García, versión "oscura" de su Luna Nueva, en el que se utiliza carbón para dar un toque diferente a la corteza. Es un queso con notas de yogur, muy suave y untuoso, que se esparce por toda la boca y que tiene un toque especial por el carbón. En Francia probé algún queso con carbón también, pero era más rudo y mineral que éste. A todo el mundo le encantó.





La cerveza: cerveza que ya había probado y que comenté en esta entrada como iniciación a las (mal o bien) llamadas cervezas sour. La sorpresa fue total, pues la percepción fue totalmente diferente a la primera vez en barril, encontrando la versión embotellada menos amarga, menos carbónica y con los matices de madera y vino mucho más acentuados.
El maridaje: triunfo total. El queso se esparcía por toda la boca y la cerveza lo recogía con cariño, dejando un sabor muy agradable e integrado que daban ganas de más y más.
La puntilla: a una de las comensales, novel en el mundo de la cerveza artesanal, fue la cerveza que más le gustó, pasando de no iniciada a friki en tres cervezas. ¡Ahora vas y lo cascas Jordi Luque!


Round 3. Cabrales de Pepe Bada ♥ Menduiña Lobishome

Nueva prueba de papilas gustativas para mí: uno de mis quesos favoritos y uno de mis estilos favoritos.

Foto tomada prestada
El queso: soy un fan total del cabrales, puedo comer hasta que se me caiga el hígado a trozos y, en esta ocasión, Kike trajo a uno de los mejores (sino el mejor) afinador de la denominación. Una de las razones es que el queso se madura en una cueva a 1200 m de altitud, la más alta de toda la zona.
Es difícil sacar un cabrales de su zona y que mantenga todas sus propiedades; las veces que lo he comprado por aquí lo he encontrado demasiado seco. La verdad es que era una maravilla, untuoso, sabroso, con el grado justo de penicilum, el punto de picante perfecto....

La cerveza: una IPA con laurel y cáscara de lima apta para celíacos que era una pura delicia y que tenía un toque herbal muy bien integrado. En las cervezas con hierbas aromáticas que he probado resulta difícil que el sabor o domine el trago o pase apenas desapercibido, pero el balance aquí era perfecto. Citríca y amarga (pero sin ser muy resinosa) y muy fresca.

El maridaje: Otro triunfo total del tándem Susana-Kike que yo no logré encajar, pese a que ambos productos por separado me parecían brutales de buenos. Por más que lo intenté no lograba casarlos, así que me pasé el rato comiendo cabrales o bebiendo IPA.

La puntilla: ¿Seré yo, maestros?


Round 4. Peña Blanca ♥ Oso Negro IStout

La traca final venía de la mano de un queso que si lo dejas unas horas al sol en un tapper y inhalas fuerte al abrilo puede matarte del susto y una Imperial stout muy sedosa de El Oso y el Cuervo.

El queso: muy, pero que muy personal. Aparte del intenso olor, que cada uno relacionaba con alguna cosa (en general desagradable) diferente; a mí me recordaba a las balas de paja que fermentan en los campos. Un queso untuoso, intenso, rudo y con un picor final perdurable en paladar. Un queso no apto para todo el mundo, que gustó mucho.






La cerveza: Una IStout maltosa, muy suave e intensa en sabor con un gran cuerpo y un delicioso aroma. Fantástica.

El maridaje: ¡Combinación perfecta! La cerveza envolvía los excesos del queso y dejaba un sabor perfectamente integrado y balanceado, sin perder un ápice de potencia. Genial como fin de una comida copiosa para meterse a ivernar en una cueva durante una semana.

La puntilla: he aquí un pequeño sainete...

— SUSANA: Ahora probar este queso con la IPA de antes.
El silencio se apodera de la sala... Unos incómodos instantes...
— TORTUGA:  Pues a mí me gustá más que con el cabrales. No es que me chifle, pero me entra mejor...
Los ojos se vuelven incrédulos.
— SUSANA: ¡Era el antimaridaje! Nos pareció horroroso...
Y la tortuga hacía todos los esfuerzos posibles para meterse en el caparazón, aunque el grado etílico no ayudaba...

Y hasta aquí una maravillosa velada en la que hemos aprendido un poquito más sobre el inmenso mundo de rodea a la cerveza.