Este mes me tiene demasiado liado, por lo que ni me enteré del #ISD15Spain , por lo que el día 5 de noviembre ni me acuerdo de qué estaba haciendo, pero seguro que no tomarme una imperial stout. El tema es que como Albert Einstein ya adelantó, el tiempo es relativo, por lo que situar en un preciso momento el día señalado, pues depende de como se mire. Así que nos saltamos a la torera la cuestión temporal y nos centramos en la cuestión degustadora.
No suelo tomar muchas imperial sout, aunque ahora que llega el frío (se supone, ésto del otoño / invierno empieza a ser relativo también), seguramente caiga alguna que otra más en la nevera. La elegida para la ocasión es una colaboración entre La Quince y Guineu: Vanilla Black Velvet 2015.
La elección es todo un éxito. Como su nombre indica, el contenido es puro terciopelo negro, sedoso y contundente, con un marcado aroma a chocolate y maltas tostadas en el que se puede apreciar notas herbales del lúpulo.
En boca es realmente sabrosa, muy intensa y de perfecto balance. Pese a sus 70 IBUS, no hace gala de un exceso de lúpulo, dando todo el protagonismo a las maltas y el sabor especiado de la vainilla.
Una delicia de cerveza que bien merece un lugar en este día tan señalado.

