20 diciembre, 2011

Grimbergen Dubbel


Cerveza: Grimbergen Dubbel
País: Bélgica
Productor:  Alken-Maes (Heineken)
Estilo: Abbey Dubbel
Servir en: Copa Trapista

Puntuación (Dic-2011)

Ratio ratebeer: 88 %
Puntuación ratebeen: 3.38

Mi puntuación: 7.5/10








Decididos a seguir cultivando nuestro joven amor por esta gran bebida, nos descubrimos mirando las secciones de los supermercados de distinta forma. En nuestra primera incursión de caza a la birra, descubrimos que hay algunas sorpresas dignas que se pueden adquirir en los supermercados de barrio. Nuestra primer adquisición fue esta Grimbergen Dubbel.

Un poquito de hisoria...

La ciudad de Grimbergen se halla a unos 15 kilómetros al norte de Bruselas. Se la conoce como la perla de Brabante, y en sus orígenes creció a lo largo del rí­o Maalbeek. Sus primeras casas comenzaron rodeando la antigua abadía, en el cruce de dos carreteras. Eso provocó que, ya en la época romana, Grimbergen se convirtiera en una importante encrucijada. En los siglos VIII y IX se construyó una fortaleza en el rí­o Zenne, en una pequeña colina de 15 metros de altura. Esta fortaleza ayudó a los señores locales a fortalecer su posición y su poder en la región. De todas maneras, la importancia de Grimbergen no comenzó hasta el siglo XII, concretamente desde 1128, cuando los señores de Grimbergen crearon la abadí­a de la ciudad. Los duques de Brabante no aceptaron el aumento de poder de los señores de Grimbergen, por lo que comenzó la Guerra de Grimbergen en 1142, con la batalla de Ransbeek, seguida de otros enfrentamientos. En 1159, el Duque Godofredo II demolía el castillo de Grimbergen, terminando con el poder de los señores de la ciudad, pasando a los señores de Brabante. La Revolución Francesa suprimió el dominio feudal que llevaba instaurado durante siglos en Grimbergen, siendo cerrada su abadí­a en 1794 durante 37 años. La construcción de una carretera provincial en 1830 atrajo la industria a Grimbergen, que mejoró mucho con la construcción del tranví­a de Bruselas en 1887. La cerveza fue elaborada en un principio por los monjes de la abadía. La etiqueta de la cerveza aún muestra el sí­mbolo de la antigua abadí­a, el ave fénix, recordando las veces que fue quemada y reconstruida. Esta cerveza se viene elaborando desde 1600. Cuando la abadía fue cerrada durante la Revolución Francesa, la suministraba una empresa cervecera local. En 1958 los monjes pidieron a la fábrica de cerveza Maes que se hiciera con el monopolio de elaboración, trasladándose la producción a la fábrica de cerveza Jumet Maes, cerca de Charleroi, en 1982.
La cervecería tiene una magnífica web, aunque solo está disponible en Francés y en Flamenco:

http://www.grimbergenbier.be/

De las múltiples variedades que fabrican, encontramos esta Dubbel en un Mercadona, motivo de esta entrada.

El resumen de esta cerveza es muy simple: está bien! No es una cerveza que destaque en nada, ni en presencia, ni en aroma ni en sabor, pero está en un nivel notable en todas ellas. De color rojizo, con una fina capa de espuma beige, aroma en que predominan el tostado y el caramelo de las dubbel. En paladar es balanceada, con buen equilibrio de dulces y amargos, pero sin grandes matices.

Una apuesta segura para probar una buena cerveza, pero que te deja con aquello de: no mata!


19 diciembre, 2011

Una vez en casa...

Por imperativo laboral, tuvimos que dejar Bélgica y volver a casa a nuestros quehaceres comunes. De lo compartido con Adriana y Pelle nos quedará el recuerdo "forever and never" que se diría en las viejas canciones de rock y esa sensación de haber "descubierto la cerveza".

Además de las citadas cervezas, nuestros anfritiones nos brindaron algunas cervezas más, (Leffe, Maredsous...) de las que no guardo una impresión precisa, por lo que les daremos un tiento más antes de formarnos alguna opinión.

Una vez aquí, la estrella (y en general las larger, me parecían cervezas de batalla, de las que te puedes beber unas cuantas mientras cocinas, al volver de hacer deporte o cuando tienes mucha sed. De la misma manera que se aprecia un vino rico (sepas o no de vinos) empezamos a apreciar esas cervezas que merecen una manera distinta de disfrutarse, despacio, solo o acompañado, charlando o en silencio, pero siempre prestándole una atención como nunca antes había prestado a una cerveza.

De esa manera ha nacido una afición, que vamos a contar en estas líneas, y que espermos que a alguien pueda servirle de acicate para descubir este intenso mundo de la cerveza, con sus microcervecerias, sus estilos, sus centenares de marcas etc...

Salud, compañero!

14 diciembre, 2011

Tripel Karmeliet

Cerveza: Tripel Karmeliet
País: Bélgica
Productor:  Brouwerij Bosteels
Estilo: Abbey Tripel
Servir en: Copa Trapista, Tulipa

Puntuación (Dic-2011)

Ratio ratebeer: 99 %
Puntuación ratebeen: 3.9

Mi puntuación: 9.5/10








La última joya que pude probar en Bélgica, antes de partir, fue la Tripel Karmeliet, en una terraza de Lovaina, atestada de estudiantes (en los bares, como tiene que ser). La caña, de barril, fue una grata sorpresa que consiguió eliminar el mal gusto creado por la Stella Artois.

Esta cerveza, de un color dorado, pálido y turbio, con una gran capa de espuma que aguantó en la copa casi hasta el fin de la cerveza, fue mi primer contacto con las Tripel, y la verdad, que me gustó tanto que, hasta más probar, se va a convertir en mi estilo de cerveza favorito.

De aroma afrutado y especiado, complejo y equilibrado. En paladar es fresca, suave pese a la graduación considerable que tienen, y con un final largo muy rico, que te invita a pedirte otra más tras acabar con la primera. Una gran cerveza que quiero probar en botella de nuevo para reafirmar mi primera y agradable impresión.

09 diciembre, 2011

Stella Artois

Cerveza: Stella Artois
País: Bélgica
Productor: InBev Belgium
Estilo: Pale Larger
Servir en: Jarra, Pinta inglesa, Vaso larger, Vaso Shaker

Puntuación (Dic-2011)

Ratio ratebeer: 17 %
Puntuación ratebeen: 2.51

Mi puntuación: 3/10







 
Stella Artois es una de las cervezas más famosas y más comercializadas a nivel mundial de Bélgica. Sus productor, In Bev Belgium, es propietario de gran número de marcas conocidas, como pueden ser: Budweiser, Stella Artois, Beck’s, Leffe, Hoegaarden, Bud Light, Skol, Brahma, Quilmes, Michelob, Harbin, Sedrin, Klinskoye, Sibirskaya Korona, Chernigivske, Jupiler... Es decir, experiencia no les falta en el mundo cervecístico. Pese a que algunas excelentes cervezas como Leffe y Hoegaarden mantienen una gran calidad, he leído por internet que son unos especialistas en estropear grandes marcas.

Pues bien, esto es lo que han hecho con esta Stella Artois. Lo que antaño era el orgullo de Lovaina, ciudad estudiantil por excelencia de Bélgica, es hoy un brebaje insípido de pobre valoración en todos sus aspectos: aroma inexistente, apariencia nada atractiva, sin cuerpo, insulsa en boca... En fin, una cerveza que podría pasar perfectamente por una cerveza de marca blanca.

08 diciembre, 2011

Duvel

Cerveza: Duvel
País: Bélgica
Productor: Duvel Moortgat

Estilo: Belgian Strong Ale
Servir en: Tulipa, Copa trapista, Vaso ancho

Puntuación (Dic-2011)

Ratio ratebeer: 99 %
Puntuación ratebeen: 3.81

Mi puntuación: 9.5/10


La siguiente en nuestra lista de cervezas belgas es la famosa Duvel, cuyo diabólico nombre le viene de la exclamación de Mr. Van De Wouwer, un zapatero local, al degustar sus 8.5º de alcohol, perfectamente camuflados en su traje de finos aromas y sabores.

Un poquito de historia...

Duvel se inicia en 1871 cuando Jan-Léonard Moortgat y su mujer fundan la cerveceria Moortgat, una más de las 3000 cervecerías existentes en la época en Bélgica. Sus cervezas de alta fermentación se ganaron rapidamente el aprecio de las clases burguesas belgas. Con el negocio viento en popa, tiene dos hijos, Albert y Victor, que se unen a la empresa familiar.

En los primeros años del siglo pasado, en plena Guerra Mundial, Albert toma contacto con las cervezas Ale inglesas, muy populares por aquellas tierras, y decide crear una cerveza al estilo inglés. Los dos hermanos viajan a Inglaterra donde, a pesar de la oposición de los cerveceros locales, consiguen adquirir los conocimientos necesarios para la elaboración de su cerveza. En honor al fin de la guerra, deciden llamar a su cerveza "Victory Ale". Posteriormente, llega la anécdota del zapatero y un crecimiento imparable en su éxito,  como la espuma de la que hace gala.

La cerveza es una gozada organoléctica. Nada más abrir la botella y verter su contenido en la copa, de brillante dorado y buena carbonatación. Mención aparte su espuma, blanca, abundante y duradera, que hacen que su aspecto sea perfecto. En seguida se aprecia un gran aroma, muy marcado por el lúpulo y con matices afrutados. En paladar destaca el amargor del lúpulo, con matices afrutados que esconden peligrosamente su alta graduación, permitiendola beber con (demasiada) facilidad, como si de una suave cerveza se tratara, cosa que puede tener graves consecuencias en un control de alcoholemia!

Verdaderamente, una grandísima cerveza, la mejor de las Ale que he probado por el momento.

18 noviembre, 2011

Westvleteren XII

Cerveza: Westvleteren XII
País: Bélgica
Productor: Westvleteren Abdij St. Sixtus

Estilo: Abt/Quadrupel
Servir en: Copa trapista

Puntuación (Nov-2011)

Ratio ratebeer: 100 %
Puntuación ratebeen: 4.47

Mi puntuación: 9.9/10








Una de las ideas que tenía en mente desde que leí la guía sobre Bélgica, era de la de conseguir la mítica cerveza Westbleteren 12, para muchos la mejor cerveza del mundo. En principio iba a ser una ardua tarea, pues los monjes de The Abbey of Saint Sixtus of Westvleteren han hecho de su cerveza un objeto de culto difícil de conseguir.

La cerveza se vende exclusivamente en la tienda de la abadía y bajo reserva telefónica. Pero ahí no acaba todo, pues uno tiene que buscar vía web cúando pueden realizarse la reserva y qué cantidad te pueden asignar. Una vez que te dicen cúando, los llamas por teléfono, te cogen la matrícula del coche y te dan fecha y hora para la recogida. Según nos contaron, solo se venden dos cajas de 24 botellas por persona, previo depósito por los envases y la caja, que es una obra de arte en sí misma.



Una de las condiciones de la venta es que no puede ser revendida a terceras personas, cosa que pasa, pues yo la compré en una tienda en el centro de Bruselas.

La verdad es que la expectación, la excitación por haberla encontrado, el momento con los amigos, todo en perfecta armonía crearon un momento idílico en torno a la degustación de la cerveza, lo cual podía sugestionar mi percepción en gran manera. Todo esto,  unido a mi nula experiencia como catador de cervezas, me hacen no ser subjetivo en la valoración de la cerveza.

En cuanto al divino brebaje en sí, destaca su oscuro color y su densa espuma, no abundante pero si compacta. El aroma es complejo y lleno de matices que yo no logro distinguir, pero realmente es alucinante como "huele" esa cerveza. Con un cuerpo potente y una carbonación perfecta, su sabor es un pleno abanico de presencias que se funden entre dulces y amargos muy equilibrados.

Así que lo hemos conseguido. La probamos!



01 noviembre, 2011

Hopus

 

Cerveza: Lefebvre Hopus
País: Bélgica
Productor:Lefebvre Hopus
Estilo: Belgian Strong Ale
Servir en: Copa trapista, Tulipa, Vaso ancho

Puntuación (Nov-2011)

Ratio ratebeer: 84 %
Puntuación ratebeen: 3.33

Mi puntuación: 9/10
 





En un paseo por el centro de Bruselas, fuimos al bar preferido de Ariadna, una belleza cuyo nombre no puedo recordar, con una exquisita decoración, en la que resaltaba una multidud de marionetas de exquisita factura. Allí probé una de las cervezas que más me ha fascinado: Lefebre Hopus.

Es una cerveza de alta fermentación, la cual continúa en botella. Al servir, presentan la cerveza en una preciosa tulipa y el poso, a su lado en un vaso de chupito. Es muy curioso observar lo diferente que son en en color y textura ambas partes.

Lo siguiente que resalta es su abundante espuma, duradera hasta los últimos sorbos, y de una presencia y consistencia destacables. Un gran aroma a lúpulo que se refleja en su complejo amargor, fruto de una mezcla de lúpulos muy bien lograda.

Otro de sus puntos a favor es la carbonación, más parecida a la de un cava que a una cerveza. Pese a sus 8.5º de alcohol, su frescura y su matizada suavidad la hacen muy fácil de beber (y peligrosa!), pues su prolongado final invita a seguir y seguir, trago a trago, hasta apurar la copa. Para el trago final, queda el sabroso poso de levadura fermentada que nos han servido en el vaso de chupito.

Una muy cuidada presentación pone la guinda final a una gran cerveza, que no deja indiferente, y que pasa a la lista de mis preferidas por méritos propios.